A 3,5 kilómetros lado sur del centro de San José, se encuentra un paraje rodeado de imponentes cerros, cubiertos por bosques natural, especialmente de helechos, en cuyas bases nace el arroyo Sutó, que abastece de agua a la piscina construida en el lugar.

Visitar este destino turístico, permite estar en contacto directo con la naturaleza, avizorar aves como loros, parabas o tucanes y muchas especies de monos, entre la abundante biodiversidad que alberga.

Oasis encantador, destino final de toda caminata por los alrededores de San José, que además del encanto de la naturaleza exuberante que lo rodea, ofrece las facilidades de servicio de restaurante, baños, primeros auxilios y vestidores.

Para quienes desean un poco de aventura, existe la opción de realizar caminatas por los senderos que los llevaran hasta la cima de los cerros circundantes, desde los cuales tienes unas hermosas panorámicas de la llanura y el pueblo de San José (hacia el norte) y del majestuoso Cerro Turubó (al noreste).