MARZO – ABRIL:

Recordar la vida, pasión y muerte de Jesús de Nazaret, tal como lo hicieran trecientos años atrás los Padres de la Compañía de Jesús, quienes llegaron a estas tierras para evangelizar los nativos chiquitanos; es el motivo principal que tiene la gente de la capital del departamento, de otras latitudes del país o de cualquier parte del mundo, para llegar hasta San José y vivir la Semana Santa mas concurrida de las Misiones Jesuiticas.
Recorrer las calles de 13 cuadras que sirven de circuito procesional, por donde caminan los penitentes y feligreses, llevando en andas las diferentes imágenes que representan personajes de la pasión y muerte del Nazareno, durante 4 días de celebración rituales paraliturgicos, se convierte en una de las principales atracciones del turismo religioso que ofrece la “cuna de la cruceñidad”.
La expresión más profunda de fé se la puede observar el Viernes Santo, cuando los nativos del lugar que representan a Nicodemo, José de Arimatea, San Juan Apóstol, María Magdalena y María madre de Jesús, descienden de la cruz al hijo de Dios inmolado. El silencio fúnebre es interrumpido estrepitosamente por el redoble de las matracas que acompañan el cuerpo inerte que descansa sobre un pesado sepulcro, que es cargado por 24 “judíos”.
Otro ritual que es seguido muy de cerca por los posokas y los propios josesanos, es el flamear de la bandera frente a las imágenes que son llevadas en andas por toda la procesión. Después de realizar el recorrido y antes de hacer el ingreso al templo la autoridad encargada de llevar la bandera del pueblo, la hace flamear tres veces demostrando la fe viva de todas las personas asistentes, señalando que los pecados son limpiados y sobre todo demostrando la sumisión del poder terrenal y temporal al poder divino y eterno de Dios, como también a sus ángeles y sus Santos. Esta es una tradición paralitúrgica Colonial.
Tomar la decisión de pasar una Semana Santa en San José, es decidir formar parte activa de la cultura socio religioso de este pueblo chiquitano, que en lugar de preparar su alimentación con carne roja los Viernes de Cuaresma y el Viernes Santo, lo hace a base de queso y carne blanca. El arte culinario josesano en esta festividad, presenta platos típicos de la zona como ser: La carbonada, el Maneau y una variedad de platos preparados con los deliciosos pescados traídos de comunidades altamente piscícola del municipio, como son Ramada, Natividad, Piococa, Pororó y Quimome.
Para garantizar una buena estadía en San José, la Municipalidad y las instituciones locales han previsto buena calidad del servicio agua, seguridad ciudadana las 24 horas del día, atención médica permanente, servicios de expendio de alimentos, servicio de telefonía móvil, centros de Internet, además del servicio de taxis y motos a cualquier hora del día.

Para llegar a san José se lo puede hacer en bus, trufis o tren a un costo promedio de Bs. 60 el pasaje, en tanto que la hotelería entre Bs. 90 y 150.